La misión especial concedida a mí

Aug 18, 2016 by

posible-diosmadre.org


SH Park, Corea

A inicios del año 2011, recibí la verdad con mi hermana mayor. Estudiando la Biblia con ella todos los días, comprendí que predicar el evangelio es una gran bendición, y comencé a predicar a las personas de mi alrededor. Dios bendijo a mi esposo, vecinos y amigos permitiéndoles ser guiados a la verdad. Cuantas más almas recibían la verdad, más fuerte se hacía mi esperanza de guiar a toda mi familia a Dios, y de ir con ellos al cielo.

Pensaba en cómo podría guiar a la verdad a mi familia en Busán. Un día, mi hermana menor vino a Seúl a visitarme. Inmediatamente le prediqué la verdad, y Dios la guió a la verdad. No mucho tiempo después, mi cuñada visitó Seúl, y Dios también la guió a la verdad. Estaba muy feliz de que dos miembros de mi familia hubieran sido guiados a Dios, pero aún tenía una preocupación: era que mis otros familiares ni siquiera quisieran escuchar la verdad por causa de mi madre.

Mi madre había estado adorando a los espíritus ancestrales durante mucho tiempo. Ella creía firmemente que nuestra familia había estado segura gracias a los espíritus ancestrales. A menudo visitaba chamanes y traía amuletos, e incluso los chamanes hacían ceremonias para la familia.

“¿Iglesia? ¡Ni siquiera pienses en llevarme allá! A nuestros espíritus ancestrales no les gustará.”

Mi madre se negó y ni siquiera dejó que le explicara la verdad. Mi hermana y yo nos entristecimos tanto que decidimos pedir ayuda a Dios ayunando antes de un feriado tradicional de Corea. Entonces visitamos a nuestra madre en Busán. Cuando conversé con ella por teléfono, parecía que no iba a escuchar nuestra predicación. Mis familiares decían: “Aunque quisiéramos creer en Dios, ¿cómo podríamos guardar nuestra fe cuando nuestra madre se opone así?”

Estaba triste porque mi familia ni siquiera intentaba escuchar nuestra predicación. Sin embargo, todo fue posible con la ayuda de Dios. Mi hermana conversó con mi madre y le pidió con lágrimas que escuchara las palabras de la Biblia al menos una vez por su alma. Mi madre siempre se negaba a estudiar la Biblia, pensando que algo malo sucedería aunque mostrara solo un poco de interés en la iglesia. No obstante, después de conversar con mi hermana mayor por teléfono, ella prometió venir a Seúl y estudiar la Biblia. No había duda de que Dios había conmovido su corazón.

Cumpliendo su promesa, vino a Seúl. El martes, cuando guardamos el culto del tercer día de la semana, ella recibió la verdad obedientemente, y hasta guardó el culto. Después cambió mucho, y a través de eso sentí con más fuerza la ayuda de Dios.

Ella volvió a Busán y visitó la Sion que estaba cerca de su casa. Después de visitar Sion, se deshizo de todos los ídolos que había guardado antes. También mostró interés en estudiar la Biblia, diciendo: “No sé por qué hasta hoy no había sabido que Dios existe. De ahora en adelante, tengo que servir a Dios”.

Por la predicación de mi madre, mi hermano mayor se convirtió en hijo de Dios; probablemente porque ella siempre había deseado cosas buenas para su familia. Ahora predica la palabra cada vez que tiene oportunidad, firmemente convencida de que mi padre y mi otro hermano mayor también recibirán a Dios, una vez que entiendan la verdad correctamente.

Cuando mi hermana y yo hicimos el plan de predicar a nuestra familia, pensamos que el mayor obstáculo sería nuestra madre. Sin embargo, el obstáculo no era mi madre en absoluto, sino nuestro pensamiento.

“Mi madre nunca querrá estudiar la Biblia. ¡Es imposible que ella sea hija de Dios!”

Sin embargo, al crecer nuestra fe, nuestro pensamiento cambió:

“Nuestra misión es salvar su alma. Dios nos ha dado la misión especial de salvar su alma.”

A veces mi hermana y yo hablamos de esto. Si hubiéramos dejado de predicar dejándonos llevar por nuestros pensamientos, la obra de Dios no se habría cumplido.

Sentí una vez más que todo es posible si grabamos nuestra misión en nuestro corazón y pedimos ayuda a Dios con fe. La fragancia de Sion de mi familia continuará hasta que vayamos al cielo.

El hijo pródigo que ha regresado con fruto
Una mente y obra justas traen buenos resultados
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5 Comments

  1. Lucy

    Gracias por la fragancia de Sion. Aprendo el entusiasmo que se esfuerza para salvar a los queridos. Por ese amor, pudimos recibir la verdad y mirar al cielo. Dios los bendiga mucho.

  2. gloria1843

    Amén.
    “Nuestra misión es salvar alma. Dios nos ha dado la misión especial de salvar alma.”
    Gracias a Dios Elohim.

  3. Rachel

    A partir de ahora,
    también Tenemos que confiar en Dios.

  4. jessica

    Doy gracias sinceras a Dios Padre y Dios Madre por permitirme fragancia de sion.
    ¡Arrepiéntanse y otra vez, Vamos a cumplir mi misión.

  5. lunajung

    Dios estableció la Sion para nuestra salvación.Doy gracias a Dios Elohim

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