La máquina de coser de mi madre

Nov 25, 2016 by

maquina de coser -diosmadre.org


SJ Kim, Corea

Recuerdo de mi niñez el corto y rizado cabello de mi madre que estaba siempre cubierto de pequeños hilos de todos los colores. A veces, hasta encontraba agujas con hilos en su cabello.

“Trrr… clic, clic, clic…”

Mi madre cosía ropa con una máquina de coser. Entre los cinco miembros de mi familia que vivíamos en una pequeña habitación de nuestra tienda de ropa, yo era la más sensible al ruido que hacía la máquina de coser. El irritante sonido persistía en mis oídos cuando iba al baño y cuando comía. El sonido me molestaba hasta altas horas de la noche. Me cubría la cabeza con una cobija y trataba de taparme los oídos con la almohada, pero no servía de nada. Un día, estaba tan enojada que me levanté de la cama y tiré la puerta para hacerle un berrinche a mi madre, pero perdí las palabras: los ojos de mi madre estaban cerrándose por el sueño, pero ella seguía trabajando, aferrándose a la máquina de coser.

Ya que mi madre había trabajado noche y día, una vez al quedarse dormida se hirió la mano con la aguja de la máquina de coser. Pensé: “Si tiene sueño, debería dormir. ¿Por qué se hace problemas?” En ese entonces no comprendía a mi madre.

Hasta que la mano de mi madre se curara, ya no tenía que escuchar el sonido de la máquina de coser. Por fin tenía la silenciosa noche que tanto había anhelado. Sin embargo, para mi sorpresa, no lograba dormir. Después que el irritante sonido había parado, descubrí que sin darme cuenta el sonido de la máquina de coser había llegado a ser un arrullo para mí.

Un día de pronto comenzó a llover, y una multitud de madres que llevaban paraguas para sus hijos, se reunieron en frente de la escuela. Mientras mis amigos se iban con sus madres que habían llegado para llevarlos a casa, yo estaba agachada, esperando a mi madre en frente del portón de la escuela. Pero ella nunca llegó. Estaba tan triste y enojada, que me dirigí a casa dejándome mojar por la lluvia intencionalmente.

Tan pronto abrí la puerta, estaba a punto de estallar contra ella. Pero allí, en el umbral de la puerta encontré a mi madre durmiendo acurrucada como si no hubiera podido llegar hasta su habitación. Entonces recordé que el sonido de la máquina de coser había parado recién cuando preparó el desayuno después de haber trabajado toda la noche. Yo era muy pequeña, pero al ver a mi madre durmiendo en el umbral de la puerta, me sentí muy triste y hasta me dolió el corazón.

Mi madre percibió la presencia de alguien y despertó de su sueño. Al ver a su hija de pie, distraída y empapada por la lluvia, corrió a mí descalza y me secó con una toalla, diciéndome una y otra vez que lo sentía mucho. Caminando a casa, solo pensaba en cómo mostraría a mi madre lo enfadada que estaba, pero cambié de parecer; me sentí muy apenada por ella. Después de ese día, ya no me sentía mal aunque tuviera que caminar a casa sin paraguas en un día lluvioso.

Solo después de casarme y convertirme en madre pude entender el amor de mi madre por nosotros. Aunque mi familia tenía una mala economía y ella estaba muy ocupada trabajando, nunca permitía que sus tres hijas perdieran ni una sola comida. Para ella no era una molestia preparar cuatro o cinco fiambreras cada mañana. Mientras ella trabajaba cosiendo, expresaba su amor por nosotros trabajando sin descansar en la máquina de coser y preparando cada comida sin omitir ni una sola. Es por eso que siento que he recibido mucho amor de mi madre aunque raras veces jugaba conmigo o decía que me amaba.

Así como mi madre trabajó fuertemente, aunque sin expresar ninguna palabra o gesto de afecto por nosotros, ahora quiero esforzarme por el alma de mi madre silenciosamente. En la mañana, en la tarde y en la noche, rogaré a Dios una y otra vez, orando para que mi madre, que ha pasado toda su vida trabajando por la felicidad de sus hijas, comprenda el valor de la salvación que Dios permite, y disfrute de la desbordante alegría de la esperanza en el cielo.


Esta es la fragancia de Sion de un miembro de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial que cree en Cristo Ahnsahnghong y en Dios Madre.

Gratitud a Dios por permitirme ver
La hija nacida en los últimos años de la vida
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12 Comments

  1. Ester

    Gracias a Dios padre y Dios madre

  2. alexanderia

    Amen~

  3. alba

    Podemos entender acerca del amor y sacrificio de Dios Madre invisible a través del amor y sacrificio de la Madre física.
    La Madre en todo el mundo les da el amor y el sacrificio a sus hijos.

  4. sara

    Que bonitos historia!
    Estoy pensando a mi madre fisica.
    Ella estaba con mucho trabajo.
    Ahora pienso que voy a hacer trabajo espiritual fuertemente con mucho amor de Dios Madre!
    Gracias a Dios Padre y La Madre celestiales~

  5. Lucia

    Amen Gracias

  6. clara

    La Madre celestial está trabajando duro día y noche solo para sus hijos celestiales. Le doy muchas gracias a la Madre celestial por su gran amor y sacrificio.

  7. Lucy

    El amor que se siente hacia una madre es una emoción muy especial.
    Al pensar en el amor de la Madre Celestial, me siento muy bienaventurada y agradecida.
    Agradezco a Dios que nos ha dado el amor especial

  8. Monica

    Siempre las madres dan el amor incondicionalmente a sus hijos. Esto es una sombra y una figura del cielo. Así mismo, Dios Madre esta dando gran amor incondicionalmente a nosotros para guiarnos al reino de los cielos. Yo quiero ser su hija madura y ayudando seguirla. Le doy gracias por su gran amor.

  9. maru

    Les doy gracias a Dios Padre y Dios Madre.

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