Hasta encontrarme con mamá

Oct 21, 2015 by

Cristo Ahnsahnghong-diosmadre.org


Karina M, Perú

Hace 8 años, cuando mi hermana menor acababa de nacer, mi madre tuvo malestares en su organismo, y para ello recibió un masaje en el vientre. Después de esto, sus entrañas se vieron afectadas por una fuerte peritonitis. Esto podría haber sido letal. Yo era una niña de ocho años, y había visto las salas de emergencia solo por televisión; nunca pensé ver una en mi vida. Después de la hospitalización de mi madre, mi hermana recién nacida y mi segunda hermana, que apenas tenía dos años de edad, y yo, éramos la vida entera de mi padre, que era un hombre joven y sin experiencia en criar hijos. Él cargó solo con nosotras tras la triste situación de la ausencia de mi madre. Mi padre sufría cada vez que amanecía y tenía que salir a trabajar para alimentarnos y pagar los gastos de las medicinas de mi madre. Poco a poco él iba adelgazando, porque ni siquiera tenía ánimo para comer. Pero padecía más cuando tenía que dejarnos solas.

Con el paso de los días mis familiares visitaban a mi madre en el hospital, pero yo ni siquiera había podido acercarme a ella. Todos los días me preguntaba por ella y qué estaría pasando con ella. Un día, mi padre me llevó a ver a mi madre al hospital. La vi delante de la puerta de la sala del hospital, y ya no tenía cabello. Corrí inmediatamente a sus brazos. “¿Estás bien hijita? ¿Estás comiendo toda tu comidita? ¿Cómo están tus hermanitas? ¿Las estás cuidando hijita?” Mi madre me decía estas cosas tragando aire, porque se quedaba sin saliva. Así seguía preguntándome sobre la salud de nosotras. Yo solo la abrazaba sin palabras, y lloraba en silencio. Mi madre le dijo a mi padre. “Por favor, háblales a mis hijas de mí, para que no se olviden de su mamita.”

Así pasaron unos meses, y… ¡nuestra madre regresó! “¿Ma… má?” Preguntó mi hermana de dos años tocando el rostro de mi madre, y mirándola a los ojos, porque no la había visto por mucho tiempo, tiempo en el cual su aspecto había cambiado tanto por las muchas medicinas que le habían aplicado, y su cabello se había caído y deteriorado. Mi madre, que había preferido cortarse el cabello para lucir con un mejor aspecto para sus hijas, lloraba por no ser reconocida por su hija pequeña.Mi padre, con una gran sonrisa y con mi hermana que había nacido unos meses atrás, dijo: “Sí, mi hija. ¡Ella es mamá!” Hasta ahora no puedo olvidar esos momentos cuando estábamos todos juntos otra vez, y el gran sacrificio de mi padre durante la ausencia de mi madre.

Nuestro Padre celestial, Cristo Ahnshanghong recorrió un largo camino de 37 años sin alimentarse bien, para buscar a sus hijos; trabajaba duro en la obra de cantero y escribió los libros que testifican la verdad de nuestra Madre celestial, Dios Madre. Ya que la triste historia de la separación de la familia celestial puede finalizar cuando los hijos reconocen a la Madre celestial, el Padre enseñó a sus hijos sin descansar la verdad de la Madre. De esta manera, me he reencontrado con la Madre celestial. “¿Madre? ¿Madre celestial?” El Padre nos hizo recordar la existencia de la Madre de la que nos habíamos olvidado en la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial. Ahora también desde el cielo el Padre sonríe y le dice al mundo: “Sí, mis hijos. ¡Ella es su Madre celestial!”


Esta es una fragancia de Sion de un miempbro de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial. Los miembros de la iglesia de Dios desean que todas las personas llegan a conocer la verdad de vida  y a Cristo Ahnsahnghong quien vino a esta tierra como el salvador de esta última época y también a Dios Madre.

Con la fe absoluta y el amor de Dios Madre
Lágrimas de una hija pródiga
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2 Comments

  1. Nuestro Padre Cristo Ahnsahnghong testificó acerca de nuestra Madre celestial al mostrarnos la verdad del nuevo pacto.

  2. linda

    Era la fragancia de Sion emocionante.
    Dios Padre Ahnsahnghong nos enseño que “esta señora es nuestra Madre Celestial (Dios Madre)”
    Si nosotros creemos en Dios Padre Ahnsahnghong, la que Dios Padre nos testificó es nuestra Madre Celestial (Dios Madre) aunque estabamos separados con ella durante largo tiempo de 6,000años.
    Como Dios Padre dijo que él siguiera Dios Madre (la Madre Celestial), nosotros también debemos seguirla hasta llegar el reino de los cielos.
    Doy gracias a Dios Madre (la Madre Celestial) quien vino a esta tierra en la carne para juntar sus hijos en Sion (la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial) por su gran sacrifico y amor.

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