El mejor viaje de mi vida

Feb 4, 2016 by

el mejor viaje-diosmadre.org


JH Park,  Corea

Desde que recibí la verdad, deseaba mucho guiar a mi tía a Sion. Ya que ella no tenía hija, me crió amándome como si fuera su propia hija.
Cada vez que tenía vacaciones de verano, pensaba: “Esta vez visitaré a mi tía y le predicaré la palabra de Dios”. Sin embargo, preocupándome de cómo respondería, ya que había estado en el budismo durante mucho tiempo, seguía posponiéndolo y mis vacaciones generalmente terminaban, sin siquiera acercarme al lugar donde ella vivía.
Entonces, nuestra iglesia apareció en una de las principales revistas mensuales del país. Me sentía más ansiosa por predicarle a mi tía.
“La visitaré durante mis vacaciones sin importar lo que pase.”
Al pensarlo, mi corazón palpitaba tanto que ni siquiera podía dormir. Cada vez que me encontraba con los miembros de Sion, les pedía que oraran por mi tía.
Mis vacaciones empezaron, y entonces inicié mi viaje misionero que había estado esperando. Mi tía vivía en una aldea montañosa en la provincia de Jeolla, lejos de Seúl.
Camino a su casa, me preguntaba si alguien había venido antes a predicar a esta remota aldea en la montaña, y de pronto recordé que el Padre celestial predicó a una pareja de campesinos que trabajaban en lo profundo de las montañas. Gracias a que el Padre recorrió este duro camino, ahora nosotros vamos por un camino llano en el evangelio. Me conmovió pensarlo.
Cuando llegué a su casa, mi tía me dio una cálida bienvenida con lágrimas. Ella estaba arrugada y su espalda encorvada por la edad. Sentí mucha pena por no haberla visitado durante mucho tiempo. Después de desempacar, le mostré la revista mensual y le enseñé la verdad de Dios Madre.
“Debe haber una madre si hay un padre.”
A medida que lo aceptaba, diciendo que era razonable, mi corazón comenzaba a latir con más fuerza. No solo mi tía, sino también su nuera, recibieron la verdad gozosamente. No podían escuchar la verdad porque yo no les había predicado; tenía a mi familia celestial tan cerca de mí. Las palabras de la Biblia: “¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?” hincaban mi corazón.
Estaban muy ocupadas por la temporada de cosecha. Como dijeron que tenían que recoger ajíes, me remangué para ayudarles. Había pasado como una hora. Debido al caluroso clima y al dolor de mi cintura, sentía que me iba a desmayar. Cuando la Madre recogía sola los ajíes en el vasto campo para salvar un alma, ¡qué difícil habrá sido y qué ansiosa habrá estado! En ese momento, comprendí profundamente el sacrificio y el amor de la Madre, y se me partió el corazón.
Recogimos los ajíes, limpiamos las cebolletas y machacamos los frijoles. Después de terminar un día de trabajo, fuimos al centro de la ciudad donde está nuestra iglesia con mi tía y su nuera. Como si hubieran estado esperando el preciso momento, ambas recibieron a Dios.
“¡Gracias por guiarme al reino de los cielos!”
“¡Sí, yo también!”
Yo estaba más agradecida que ellas y agradecida con Dios al borde de las lágrimas.
Las mejores vacaciones de mi vida en las que encontré a los miembros de mi familia celestial y experimenté el sacrificio de la Madre, pasaron rápidamente. Sin embargo, mi viaje misionero seguirá porque aún quedan mis hermanos y hermanas que faltan ser encontrados, y ahora comprendo con cuánta ansiedad la Madre estará esperando por ellos.
Romanos 10:14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?

Esta es la fragancia de Sion de un miembro de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial que cree en Cristo Ahnsahnghong y Dios Madre.

Predicaré la verdad con el corazón ardiente como el de Jeremías
Los tres hermanos de Fukuoka
Share

Related Posts

Tags

Share This

2 Comments

  1. linda

    Sí. Nosotros debemos predicar como la palabra “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? (Ro. 10:14)”
    Hace dos mil años, Jesús nos dijo que fuéramos a todas las naciones y enseñáramos todas las cosas que les he mandado.
    Y En esta época, Cristo Ahnsahnghong y Dios Madre (la Madre Celestial) nos han mandado a predicar a toda la humanidad de esta tierra.
    Vamos a predicar a los que todavía no han escuchado la noticia de esta salvación, y les guiemos a Sion.
    Venga a la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial donde está Dios verdadero.

  2. alba

    ¡Qué buena la fragancia de Sion!
    Yo también doy gracias a Dios Madre por guiarme al reino de los cielos.
    Quiero ser hija de Dios que proclama a Dios Madre diligentemente.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *