Después de confesar mis pecados


Seo YH,  Corea

Han pasado cinco años desde que acepté la verdad. Estaba segura de que mi vida religiosa era buena, guardando las leyes de Dios diligentemente y participando activamente en los eventos organizados por Sion. No sabía que esto era mi arrogancia.

En el otoño pasado, me sentía muy preocupada antes de las fiestas solemnes. No podía pensar en Dios, sino que me sentía confundida. Cuando no sabía qué hacer con mi mente que estaba muy enredada para sentir comodidad, una hermana me dijo:

—No creo que tengamos otra oportunidad de arrepentirnos a menos que nos arrepintamos y renazcamos completamente en este Día de Expiación.

Al escucharla, me desperté con un sobresalto.

—¿Qué estoy haciendo ahora? ¿Por qué estaba buscando otros métodos cuando tenía las fiestas concedidas por Dios ante mis ojos?

Preparé mi mente para dejar que todo se fuera, y decidí concentrarme en el arrepentimiento durante las fiestas. Entonces, con mente humilde, confesé todos mis pecados ante Dios. La oración era definitivamente diferente de las que solía ofrecer como un hábito.

—No abrí la Biblia aunque había orado que quería comprender al Padre y a la Madre de corazón. Nunca practiqué las Lecciones de la Madre aunque había dicho con mi boca que quería parecerme a la Madre. Muchas veces evité las actividades del servicio voluntario difíciles porque no quería sacrificarme… por favor perdóneme…

Mientras revelaba todas las cosas que me había negado a admitir, me sentí tan avergonzada y apenada que me sonrojé. Ni siquiera podía levantar la cabeza, sintiéndome muy apenada ante el Padre y la Madre.

Pasaron algunos días. Me encontré con una de mis mejores amigas de la escuela; ella solía hacer cualquier cosa por mí. Ya que siempre me acompañaba en muchas cosas, le prediqué la palabra con seguridad. Pero esa amiga que yo pensaba que estaría totalmente de acuerdo conmigo, rechazó la verdad obstinadamente. Fue frustrante. Le prediqué de nuevo, pero no cambió de parecer en absoluto. Esto hirió mi orgullo gravemente y me molesté.

En el camino de regreso a casa, mi molestia y alteración no desaparecieron fácilmente. No podía calmarme. Entonces, de repente algo surgió en mi corazón.

—Estoy muy molesta solo porque mi amiga no me escuchó cuando supuse que estaba en la posición de líder en nuestra relación. Entonces, ¿cómo deben de haberse sentido el Padre y la Madre, que son la vida y la luz?

El Padre y la Madre no fueron rechazados amablemente por las personas que son como gusanos según la Biblia, sino que fueron criticados, pisoteados y humillados en gran manera. Al pensar en esto, no pude evitar llorar fuertemente en ese lugar. Realmente pude comprender lo arrogante que había sido hasta entonces, y cuánto había ignorado el amor de Dios. Al tranquilizarme, me prometí que predicaría las noticias de salvación con todo mi corazón y mis fuerzas al menos a un alma, en lugar de sentirme mal; porque ni siquiera era digna de tener estas emociones.

Mientras ponía en práctica mi decisión, comenzaron a suceder cosas sorprendentes: todos los días, los frutos nacían fácilmente. Nada interrumpía las bendiciones de Dios. Empezando por mis padres, las personas que solían tener opiniones negativas en contra de la Iglesia de Dios, aceptaron la verdad alegremente. Hasta me preguntaron por qué había dudado en entregarles cosas buenas. Lo más sorprendente fue que me encontré por casualidad con una compañera de la escuela primaria después de veinte años, la cual fue guiada a Sion. Estaba asombrada. De esta manera, once almas fueron llevadas a los brazos de Dios durante la Semana de Predicación de la Fiesta de los Tabernáculos. La bendición de llevar frutos después del arrepentimiento me abrumaba.

El comienzo de todo es el arrepentimiento. Cuando comprendí que no soy más que una pecadora sin nada de qué jactarse, me humillé, doblé mis rodillas entumecidas y me arrepentí de todo corazón. Entonces las bendiciones que nunca antes había imaginado vinieron a mí. Ya que he aprendido claramente cómo puedo evitar caer en tentaciones y cómo puedo recibir las bendiciones de Dios, no solo fingiré ser hija de Dios en apariencia, sino que me esforzaré para que mi hombre interior nazca de nuevo. Padre y Madre, en verdad los amo.


Esta es la fragancia de Sion de un miembro de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial que cree en Cristo Ahnsahnghong y en Dios Madre.

Nuestro hogar
Seguiré el camino del Padre
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20 thoughts on “Después de confesar mis pecados

  1. Si yo no predico la verdad quién me rechazará y dará la molestia.
    Mi Padre y mi Madre celestiales recibieron todos sufrimientos y dolores por mí, para salvarme. Sin embargo, siempre me olvidaba su sacrificio y recibía su amor sin agradecimiento como yo si fuera apto para recibirlo. En verdad, olvidaba que yo era no es más que un pecador en el cielo que merece la muerto.
    Por medio de esta fragancia de Sion me comprendí que todo es el amor de Dios Padre y Dios Madre, mis padres espirituales y realmente necesito el arrepentimiento verdadero ante Dios.
    Padre y Madre les agradezco mucho y los amo profundamente de mi corazón. Por favor perdóneme.

  2. Si yo no predico la verdad quién me rechazará y dará la molestia.
    Mi Padre y mi Madre celestiales recibieron todos sufrimientos y dolores por mí, para salvarme. Sin embargo, siempre me olvidaba su sacrificio y recibía su amor sin agradecimiento como yo si fuera apto para recibirlo. En verdad, olvidaba que yo era no es más que un pecador en el cielo que merece la muerto.
    Por medio de esta fragancia de Sion me comprendí que todo es el amor de Dios Padre y Dios Madre, mis padres espirituales y realmente necesito el arrepentimiento verdadero ante Dios.
    Padre y Madre les agradezco mucho y los amo profundamente de mi corazón. Por favor perdóneme.

  3. por medio de esta fragancia de Sion me comprendí que todo es el amor de Dios Padre y Dios Madre.
    El comienzo de todo es el arrepentimiento. Cuando comprendí que no soy más que una pecadora sin nada de qué jactarse, me humillé, doblé mis rodillas entumecidas y me arrepentí de todo corazón.

    1. Amen, Con el amor y el sacrificio de Dios, obtuve la gracia de la arrepentimiento.
      También debemos pagar la gracia de Dios haciendo la completa arrepentimiento mediante la práctica del amor con humildad.

      1. Amén. Ya que nos hemos acercado a Dios por la gracia de Dios y hemos aprendido a arrepentirnos de nuestros pecados, ahora compartamos este gran amor y misericordia que hemos recibido al mundo.

      2. Gracias, Padre Celestial, Madre Celestial, que te gozas en el arrepentimiento de los pecadores y das la gracia de la salvación a los que se arrepienten.

  4. por medio de esta fragancia de Sion me comprendí que todo es el amor de Dios Padre y Dios Madre.
    El comienzo de todo es el arrepentimiento. Cuando comprendí que no soy más que una pecadora sin nada de qué jactarse, me humillé, doblé mis rodillas entumecidas y me arrepentí de todo corazón.

  5. Dios se complace en los hijos que se arrepienten. Siempre quiero vivir con un corazón arrepentido.

  6. Dios se complace en los hijos que se arrepienten. Siempre quiero vivir con un corazón arrepentido.

  7. Amén. El principio de lo que debe hacer una persona que quiere ser salva es arrepentirse.
    Me arrepentiré todos los días y haré todo lo posible para poner en práctica la palabra de Dios.

    1. Espero que todas las personas del mundo regresen al cielo logrando un arrepentimiento completo ante Dios elohim.

    2. Con la esperanza sincera de ayudar a la obra de Dios Madre, predicaré el evangelio del cielo para que las personas del mundo puedan venir a los brazos de Dios Madre arrepintiéndose.

  8. Gracias a Dios por darme una vida de contabilidad.
    También intentaré llegar a una arrepentimiento matinal en la vida dada.

  9. Dios ha perdonado nuestros pecados, pero no debemos olvidar nuestros pecados.
    Doy gracias a Dios todos los días por permitirme perdonar mis pecados.

  10. Gracias a Dios Padre y Dios Madre, que consideran las lágrimas del arrepentimiento como las más hermosas y dan el cielo a los que se arrepienten.

  11. Dios está más complacido cuando los pecadores se arrepienten verdaderamente.
    Parece que se te ha dado el fruto digno del arrepentimiento.
    Yo también quiero arrepentirme ante Dios y llevar fruto para dar alegría al Padre y a la Madre Celestial.

  12. Lo que Dios espera de nosotros es el verdadero arrepentimiento. Nuestro Dios todopoderoso vino a esta tierra en forma de hombre pecador dejando la gloria del cielo; viendo y siguiendo la enseñanza de Dios Yo también quiero andar el camino del arrepentimiento siempre humillándome.

  13. El arrepentimiento no es fácil
    Para arrepentirnos, primero debemos darnos cuenta de nuestra existencia.
    Cuando nos damos cuenta de nuestra existencia, podemos arrepentirnos~!!!

    1. Es cierto que no es fácil arrepentirse verdaderamente, pero sabiendo que pecamos contra Dios en el cielo e hicimos que nuestro Dios bajara de nuevo a esta tierra para sufrir a causa de nuestro pecado, obliguémonos a arrepentirnos ante Dios y sigamos las enseñanzas de Dios.

  14. Cuando confesamos y nos arrepentimos de todos nuestros pecados, Dios perdona todos nuestros pecados. Nosotros, que hemos sido perdonados de nuestros pecados por el amor compasivo de Dios, demos frutos dignos de arrepentimiento y seamos el deleite de Dios.

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