Antes que venga repentinamente el último desastre

Oct 13, 2015 by

hemergencia-diosmadre.org


desde San Diego, EE. UU.

Esto ocurrió el jueves 8 de septiembre cuando nuestros hermanos y hermanas regresaron a San Diego de su visita a Corea con abundantes bendiciones de la Madre. Yo estaba por salir al aeropuerto para recibirlos. Pero repentinamente, las luces se apagaron. Ya que no necesitábamos luz porque era de día y nuestros hermanos y hermanas tampoco la necesitaban, no nos preocupamos mucho. Subí al auto y partí para el aeropuerto.

Cuando iba por la carretera, sentí escalofríos. Supuse que no había electricidad solo en la manzana donde estaba nuestra iglesia, pero todos los semáforos estaban apagados, y la gente en los autos estaba en estado de pánico. Hasta los surtidores de combustible en las estaciones dejaron de trabajar, por eso los que estaban surtiendo sus autos de combustible y los que se quedaron sin combustible, tenían que esperar que la electricidad regresara. Todas las tiendas estaban cerradas.

Rápidamente encendí la radio. La mayoría de las estaciones radiales no estaban trabajando, a excepción de dos o tres, que estaban transmitiendo las noticias de emergencia. “En el norte de México, algunas partes de Arizona y en el centro de California, no tienen electricidad ahora”. “Es el peor apagón en la historia de California”. Cuando llegué al centro de la ciudad, donde está el aeropuerto, vi algunos policías dirigiendo el tránsito. Pero los autos se movían muy lentamente. Llegué a ver un tren detenido en unos rieles elevados con todas las puertas abiertas; estaba vacío. Cuando pensé cómo habrían evacuado los pasajeros, sentí miedo. Las sirenas de las ambulancias y los bomberos se escuchaban por todas partes.

El aeropuerto también había entrado en pánico. Aunque debía de haber muchos aviones despegando y aterrizando en el aeropuerto, no se veía ni un solo avión. Dentro del aeropuerto, solo estaban encendidas unas pocas luces, gracias al generador de electricidad de emergencia. Como la salida de todos los aviones se pospuso indefinidamente, las salas de espera estaban repletas de pasajeros sentados en las sillas y en el suelo. Los estacionamientos estaban cerrados, por eso tuve que seguir conduciendo en los alrededores del aeropuerto. Muchos autos hacían lo mismo.

Estaba preocupado por los hermanos y hermanas que estaban regresando de Corea. No recibí ninguna llamada de ellos, y también era muy difícil para mí contactarme con ellos porque mi teléfono móvil no recibía señal. Después de intentar decenas de veces, solo funcionó una o dos veces. Una hora después de su hora de llegada, recibí una llamada de ellos. Se escuchaba como si fuera a cortarse en un segundo, pero pudimos decidir dónde encontrarnos, y finalmente nos encontramos.

Aunque toda la ciudad quedó paralizada por el corte de la electricidad, Sion se llenó de muchos hermanos y hermanas que dieron la bienvenida a los hermanos y hermanas que regresaban de Corea. En cuanto llegamos a Sion, nuestro auto fue rodeado por los miembros que gritaban: “¡We love you!” Escuchando las palabras dadas por la Madre y la gracia que recibieron en Corea, olvidamos lo que estaba pasando afuera. Los miembros salieron de Sion muy de noche. Algunos miembros nuevos siguieron estudiando la Biblia con velas y lámparas encendidas. La electricidad regresó alrededor de la medianoche.

El día siguiente, vino a Sion un hermano con el que habíamos perdido contacto. Él se había alejado de Sion por los afanes de este mundo, y el engaño de las riquezas, y nosotros habíamos estado preocupados por él. “Me asusté mucho ayer. Seguiré estudiando la Biblia y vendré a los cultos”. Una hermana que había dejado a Dios hacía mucho tiempo, también regresó a Sion. Cuando toda la ciudad quedó a oscuras por el apagón, ella se asustó tanto que vino a Sion conduciendo su auto sin detenerse. Sintió tanta vergüenza que no quería bajarse del auto, pero los hermanos y hermanas le dieron la bienvenida con alegría y con todo su corazón.

En realidad, este apagón fue solo un pequeño incidente que ni siquiera podemos llamar desastre. Sin embargo, muchas personas no podían esconder su temor y exponían su debilidad. Incluso algunos hermanos y hermanas, que habían olvidado Sion, recordaron el lugar de salvación y las noticias de salvación, y regresaron. Ahora el mundo está saturado de noticias de desastres. No obstante, nuestra misión es hacer que el mundo esté lleno de noticias de salvación. ¡Madre, sus hijos de San Diego predicarán las noticias de salvación sin cesar! Por favor permítanos cumplir la profecía salvando muchas almas antes que venga repentinamente el último desastre.


Los miembros de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial están predicando las noticias de salvación de Dios. Ellos no quieren transmitir temor mediante los desastres sino anunciar la manera y el lugar de la salvación. En esta época Cristo Ahnsahnghong y Dios Madre vinieron a esta tierra para salvar a la humanidad que perdió la verdad de vida y nos están dando el agua de la vida gratuitamente. Esperamos que todos los que desean ser salvos vengan a la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial.

Lágrimas de una hija pródiga
¡De ahora en adelante, para la Madre!
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2 Comments

  1. alba

    Isaías 41/10 [ No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. ]

    Los santos de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial son los hijos de Dios quienes
    recibieron la carne y la sangre de Dios Padre y Dios Madre.
    Dios Padre, Cristo Ahnsahnghong y Dios Madre son nuestros salvadores.
    Ellos siempre protegen a nosotros donde estemos.
    Por lo tanto, los miembros de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial predican la señal de la salvación, la pascua que tiene la carne y la sangre de Dios.
    ¿Usted también quiere ser hijo de Dios?
    Entonces, debe celebrar la pascua que Dios nos permite.
    Entre muchas las iglesias del mundo, solo la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial celebra
    la pascua que Dios nos permite.
    Si quiere recibir la señal de la salvación, venga a la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial
    donde se guarda la pascua.

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