El sonido de la tos de mi padre

Aug 2, 2016 by

Extrañando al Padre-diosmadre.org


HJ Jeong, Corea

Nací cuando mi padre tenía cincuenta años de edad, y fue entonces cuando mi familia pobre mejoró su situación económica. Fue natural que mi familia mejorara porque mi padre trabajaba, encorvado en el campo desde el amanecer hasta que el sol se pusiera tras la montaña y el día se oscureciera.

Cuando regresaba de su trabajo, podía notar que era él inmediatamente. Su cuerpo era tan delgado como una rama seca y su espalda estaba encorvada. Podía ver claramente que era él a pesar de que la oscuridad cubría toda la aldea. Además, ya que tenía asma, podía saber inmediatamente que él venía a casa con solo oír su tos. Mi padre trabajaba en el campo todo el día y regresaba tarde en la noche, cargando un jige (bastidor en forma de A) en su espalda y tosiendo. Aunque era una niña pequeña, me parecía andrajoso y triste.

Siempre me preocupaba cada vez que había un evento escolar. Temía que mi padre pudiera venir a mi escuela. Su cabello era blanco porque nunca se lo teñía, y venía a mi escuela con su ropa raída y sus zapatos gastados. Incluso mis maestros lo confundían con mi abuelo.

Cuando me hice adolescente, empecé a distanciarme de mi padre. Yo siempre había dormido con mis padres en su habitación desde el día que nací, pero cuando llegué a la adolescencia les pedí que me dejaran tener mi propia habitación. La primera noche que dormí en la otra habitación, no cesó el sonido de la tos que venía desde la habitación de mis padres, donde la luz había estado encendida toda la noche. Mi padre tosía aún más a propósito, porque estaba preocupado de que pudiera tener miedo de dormir sola. Yo sabía lo que él trataba de hacer, pero cubría mis oídos y trataba de dormir, colocando la gruesa sábana sobre mi cabeza para demostrar que era capaz de dormir sola.

Después de tener mi propia habitación, no tenía tiempo de conversar con mi padre o de verlo. Salía muy temprano a la escuela y regresaba a casa tarde. Cuando llegaba a casa, me duchaba e iba directamente a mi habitación, con la excusa de que estaba cansada.

Un sábado en la mañana, estaba emocionada pensando que pasaría el día con mis amigos después de la escuela, pero mi madre me dijo que viniera temprano a casa y ayudara con el trabajo en el campo. La razón era que estábamos en una temporada de cosecha muy ocupada y mis padres necesitaban mi ayuda. Pero cuando subí al autobús para ir a casa después de pasar un tiempo con mis amigos, ya había empezado a anochecer.

Mis amigos y yo bajamos del autobús y caminamos hacia la aldea, conversando y riendo. Entonces vimos a un anciano caminando delante de nosotros. Su cabello estaba desordenado, sus viejos zapatos de cuero estaban desteñidos, y su cuerpo estaba cubierto de paja seca. Él caminaba con una vara delgada, llevando una pesada carga, y pronto pasamos de él.

“Oye, ¿ese no es tu padre?”, preguntó uno de mis amigos.

Quedé desconcertada cuando me preguntó. Dije fuerte que no, moviendo la cabeza. Miré atrás rápidamente y noté que se parecía a mi padre, pero afortunadamente era un anciano que era mucho mayor que mi padre.

“Ah, menos mal.”

En ese momento se escuchó un sonido que hizo eco en mi corazón: ¡tos y respiración dificultosa!

Cuidadosamente miré atrás de nuevo. Realmente era mi padre, pero se veía al menos diez años más anciano. Rápidamente volví la mirada. No podía mirarlo.

“Oh no, debe de haber escuchado mi voz…”

Me sentí muy mal de haber vuelto mi rostro de mi padre, cuando estaba con mis amigos, aunque no fue a propósito.

Llegué a casa, pero no tenía ganas de entrar. De pronto mis ojos se llenaron de lágrimas.

“¿Qué estás haciendo allí? ¡Entra! Entra antes que tu padre regrese.”

Mi madre me vio desde la casa y me llamó con una voz ansiosa. Parecía que había estado esperándome por horas.

“Te dije que regresaras temprano hoy. Tu padre y yo casi morimos tirando de todos los tallos de frijoles y atándolos en manojos, porque mañana tenemos que cortar el arroz con una hoz.”

Mi madre estaba preparando la cena sin tener tiempo de ducharse; yo estaba desconcertada y no pude decirle nada.

No había ayudado a mis padres, y no solo eso, sino que también había esquivado la mirada de mi padre que había envejecido por trabajar todo el día. En ese momento, sentí odio hacia mí misma.

Unos minutos después mi padre regresó a casa.

“Hola, papá.”

No tuve corazón para mirarlo cara a cara, por lo que solo miré sus hombros encorvados por cargar el jige. Pensé que iba a gritarme, pero dejó silenciosamente su carga.

“Lo siento, me equivoqué.”

Quería disculparme con mi padre, pero no fui lo suficientemente valiente para hacerlo. Él debió de haberme visto camino de regreso a casa, pero no dijo nada con respecto a eso. Después, nunca mencionó nada acerca de ese día.

Ahora él ya no está con nosotros. Como ya he dado a luz y estoy criando a mi hijo, con el paso de los años siento el amor de mi padre más y más profundamente en mi corazón. Mi padre cubrió en silencio los errores de su hija. Finalmente comprendí lo que es el amor de un padre.

Cuando pienso en mi padre, recuerdo al Padre celestial que aún está trabajando sin descanso y espera silenciosamente que sus hijos comprendan, sin importar cuánto tiempo tome. Ya no quiero esquivar la mirada de la labor y el amor del Padre.

Ahora estoy alegremente dispuesta a ayudar en la labor del Padre, a fin de correr y encontrarlo con alegría cuando venga.


Esta es la fragancia de Sion de un miembro de la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial que cree en Cristo Ahnsahnghong y en Dios Madre.

Una mente y obra justas traen buenos resultados
Como la primera decisión
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6 Comments

  1. linda

    Los padres siempre se sacrifican para sus hijos gratuitamente y sin deseo.
    Dios Elohim creó los padres fisicos conforme a su volundad para que hacernos conocer el amor de Dios Padre Ahnsahnghong y Dios Madre(la Madre celestial). Les doy gracias por su gran sacrificio y por gran amor.
    Venga a la Iglesia de Dios Sociedad Misionera Mundial donde está los Padres celestiales.

    • isabel

      Es verdad. Dios nos da gran amor a nosotros. Amamos unos a otros como Dios nos hacia.

  2. isabel garcia

    Les doy gracias a Dios padre y a Dios madre por su gran amor y sacrificio para nosotros.

  3. isabel garcia

    Les doy gracia a Dios padre y a la madre por su gran amor y sacrificio.

  4. Lucy

    Quiero ser la hija de Dios que da la consolación al sacrificio de nuestros Padres Celestiales por nosotros. Doy alabanzas eternas a nuestro Dios Elohim.

  5. monica

    Dios Padre y Dios Madre hasta ahora están trabajando para nosotros. Quiero ser la hija madura de Dios Elohim y ayudarles. Les doy gracias a Dios Elohim por su gran amor y sacrificio.

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